Conficto México - Guatemala de 1958


Conflicto México-Guatemala de 1958

Miguel Ydígoras: entre la corrupción y nacionalismo. A finales del 58 la fuerza aérea guatemalteca FAG estaba en comienzo de su era dorada. En estos tiempos la moral era alta, casi todos los aviones eran operacionales y había una misión estadounidense para proveer repuestos y entrenamiento. Un buen ejemplo de la condición operacional de la FAG era el hecho de que las tripulaciones de Mustangs eran rotados cada semana de su base en la aurora en la ciudad de Guatema la base del puesto San José en la costa del Pacifico. Ahí los pilotos de Mustangs practicaban tiro aéreo y entrenamiento táctico. Sin duda La FAG era una de las fuerzas aéreas más poderosas de la región. Sin embargo de los buenos tiempos del ejército, y especialmente de la Fuerza Aérea el pueblo Guatemalteco sufría los resultados de los errores económicos y corrupción por parte del gobierno, liderado por el general Miguel Ydígoras Fuentes. El presidente y su equipo probaron ser una de las peores administraciones que el país tuvo. Justo después de la instalación de Ydígoras en Marzo 15 de 1958, varias revueltas populares rompieron la ciudad de Guatemala, y la represión usual por parte del ejército y la policía nacional se mostró como nunca. Pronto, estaba claro que los Guatemaltecos no querían a Ydígoras como su presidente y la presión sobre el gobierno, aplicada por varios sectores de la sociedad Guatemalteca, se volvió más que intolerable para el viejo presidente. Algo se tenía que hacer. En varias ocasiones el presidente trato de desviar la opinión publica fuera de la corrupción y los problemas económicos, principalmente instigando al nacionalismo por medio de ataques reales o imaginarios del exterior. Sin embargo la mejor oportunidad la dieron los Mexicanos cuando pescadores Guatemaltecos reportaron repetidamente durante el último par de días que algunos camaroneros Mexicanos pescaban dentro de aguas territoriales Guatemaltecas en el Pacífico. Finalmente en Diciembre 28 de 1958 un C-47 de la FAG volando una misión de reconocimiento observo a los barcos y confirmo los reclamos de los pescadores.

Operación Drake

El coronel Luis Urrutia de León al tiempo comandante en jefe de la FAG, fue comisionado por el presidente Ydígoras para frenar el abuso Mexicano, el coronel Urrutia y su equipo planearon una operación para localizar y destruir barcos Mexicanos dentro de aguas Guatemaltecas. En menos de 24 horas el alto mando de la FAG llevo un plan llamado Operación Drake para que el presidente Ydígoras lo aprobara. El mismo día, Diciembre 30 el presidente dio luz verde, y durante la tarde, un par de AT-6 Texan fueron enviados de la aurora para comprobar si los barcos estaban aun ahí. Desafortunadamente, ahí estaban. En la mañana siguiente, diciembre 31 de 1958 a las 6:15 AM despegaron un avión Cessna 180 y un C-47 de la FAG llevando como observador a un reportero y fotógrafo de El Imparcial, Gregorio López Moraga. Los aviones sobrevolaron la costa guatemalteca del Océano Pacífico, localizando a las 7:27 AM un mínimo de ocho pequeños barcos camaroneros en plena pesca, cinco de ellos a tan solo 1.5 - 2 millas de la costa de Champerico, Guatemala. El C-47 efectuaba vuelos en círculo a 4000 piés de altura y funcionaba como centro de comando. El piloto del avión Cessna 180 hizo pases razos y notó que las embarcaciones no exhibían matrícula ni bandera. A las 8:40 AM llegaron al áera dos aviones de combate Mustang P-51. Los Mustangs rompieron formación sobre sus blancos y los ametrallaron. Después de tres pases a baja altitud y alta velocidad, dos de los cinco barcos fueron hundidos, tres pescadores muertos y 14 heridos. Los barcos sobrevivientes trataron de escapar, pero encallaron en la playa a medio kilómetro al oeste de Tilapa. Al final los pescadores Mexicanos, y sus barcos fueron llevados a puerto San José, donde fueron formalmente acusados de violar la soberanía Guatemalteca. Justo después del ataque, la FAG se alistó para la respuesta Mexicana. Varios AT-6 y el escuadrón completo de Mustangs fueron dispersados en bases aéreas cerca de la frontera Mexicana y de la base Felipe Cruz donde un centro de comando fue establecido. Mientras tanto en la aurora fue desertada y vaciada, transportes y pequeños aviones de enlace fueron movidos a otros locaciones. Por su parte, el Ejército Guatemalteco desplegó tropas en puntos clave cerca de la frontera mexicana, y para Enero 20 soldados Guatemaltecos habían destruido los dos puentes principales que unen a las dos naciones. Pronto la revueltas en contra de Ydígoras terminaron. Una tensa calma flotaba por todo el país. Una de las primeras acciones tomadas por el gobierno fue instigar odio en contra de los Mexicanos, al punto de prohibir películas y música Mexicanas, que de acuerdo al viejo presidente, destruían la identidad nacional. Los pescadores Mexicanos tuvieron juicio Sumario bajo los estatutos de la convención de la Habana de 1918 y como se esperaba el jurado los encontró culpables. Mientras tanto el gobierno Mexicano demandó oficialmente la liberación de los pescadores y sus botes, reclamando que estaban en aguas Mexicanas al momento del ataque. Después el presidente Ydígoras informo del incidente a los presidentes de la región, y pidió su apoyo en contra del gigante del Norte. Mientras esto pasaba más tropas se desplegaban a ambos lados de la frontera. La escalada diplomática fue tan drástica como la militar, desde que Ydígoras envió rápidamente un documento dramático ala ONU diciendo que "México estaba desplegando fuerzas masivas por aire, tierra y mar con las claras intenciones de invadir Guatemala" el Presidente también denuncio una conspiración para derrocarlo organizada desde México. El presidente mexicano López Mateos negó tales acusaciones y finalmente, rompieron relaciones diplomáticas en Enero 23 de 1959. Los pescadores Mexicanos y sus botes fueron liberados después de que el embajador mexicano pagó una fianza. Como Ydígoras dijo proféticamente "Era el único modo para que ellos aprendieran. Nuestras riquezas marítimas recursos naturales han sido robados por años".
A pesar de su enraizado nacionalismo y gran orgullo, los mexicanos trataron de resolver el asunto pacíficamente, pero reclamando que los barcos se encontraban en aguas mexicanas al momento del ataque. Ydígoras rechazó las ofertas de calmar las cosas en varias ocasiones. Mientras tanto la prensa mexicana publicaba notas espectaculares acerca de manifestaciones en la ciudad de México, alcanzando las 500,000 personas en apoyo al presidente López Mateos en contra de Guatemala. Por su parte, el único brazo mexicano capaz de regresar eficazmente el golpe, era la fuerza aérea Mexicana FAM seguida de una invasión por parte del ejército mexicano que estaba en medio de un período muy difícil, victimizada por corrupción y errores de manejo. A pesar de su delicada situación, la FAM se puso en status de alerta en sus escuadrones de combate en las bases aéreas de Tuxtla Gutiérrez (BAM No.4) y Cozumel (BAM No.6) y ordenó a los T-6 y T-28 hacer vuelos de patrulla a lo largo de la frontera e intimidar con pasadas bajas a los soldados Guatemaltecos. Sin embargo lo último simplemente no pasó porque reportes de inteligencia declaraban que los mexicanos no estaban bien preparados para lanzar un ataque eficaz o sostener una confrontación militar por mucho tiempo. Para los Guatemaltecos, la confianza estaba de su lado. Después de oír suficientes rechazos de Ydígoras, López Mateos convocó a una junta con los comandentes del ejército, marina y fuerza aérea para evaluar la posibilidad de lanzar un ataque eficaz. Para el final de la junta estaba claro que la mejor forma de hacerlo era atacar la base aérea La Aurora en la ciudad de Guatemala. El general López Mateos cuestionó al general Alberto Vieyties comandante de la FAM, acerca del status operacional de sus aviones y tripulaciones de combate. Vieyties respondió que solo un escuadrón de bombardeo Beech AT-11, 10 AT-6, y todos los T-28 nuevos y un solo Beech F-2B de reconocimiento eran operacionales. El resto del inventario permaneció en tierra debido a falta de repuestos. El presidente preguntó si un ataque aéreo era posible con ese equipo, y Vieyties respondió NO. Para el final del día y después de ser cuestionado por la triste situación de la FAM Vieyties fue despedido siendo reemplazado inmediatamente por el general Roberto Fierro Villalobos. Al siguiente día 100,000 dólares fueron asignados a la FAM para reactivar sus P-47. Por la solución aplicada por el general Fierro a esta difícil situación vino la reactivación de tres P-47 uno de los cuales había estado en el monumento en la puerta de la escuela de aviación militar por algún tiempo. El general Fierro estaba preocupado, por la amenaza que significaba los Mustangs Guatemaltecos, y lo obsoletoS de los T-28 y T-6. Sin embargo los repuestos para P-47 y bombas para el resto de los aviones hicieron los planes realizables. Los tres P-47 Fueron movidos a la base aérea las bajadas en Veracruz, donde los mecánicos de la FAM lucharon por reconstruirlos otra vez. Después de un par de semanas los P-47 fueron reasignados a la BAM No.4 y puestos en estado de alerta inmediatamente después de su arribo. Pronto un escuadrón mixto fue formado compuesto por los P-47, algunos T-28, y un puñado de T-6. Después de dos días de entrenamiento, el pintoresco escuadrón se encontraba listo para lanzar un ataque en contra del Aurora.

Operación Gaviota

La operación Gaviota fue la respuesta militar por parte del gobierno mexicano por los ataques contra barcos pesqueros, la cual consistía en un ataque aéreo por parte de la FAM a la base aérea de "La Aurora" en la ciudad de Guatemala, con el propósito de dejar fuera de combate a la FAG, ya que reportes de inteligencia indicaban que los aviones guatemaltecos se encontraban siendo preparados para repeler una posible agresión. Seguida por una invasión por parte del ejército mexicano. La operación comenzó con un vuelo de reconocimiento a gran altitud sobre la ciudad de Guatemala y la base la Aurora por el Beech F-2B ( Similar al AT-11 pero equipado con cámaras en vez de la mira norden). Un par de horas después un vuelo de T-6 y T-28 armados partieron de la BAM No.4 rumbo al sur, con rumbo la ciudad de Guatemala. 20 minutos después los P-47 despegaron siguiendo el primer vuelo dándoles tiempo de alcanzar su blanco. Los T-28 iban cargados con dos bombas de napalm cada uno mientras que los T-6 y los P-47 iban armados con ametralladoras, dado que su tarea principal era proveer protección a los T-28. Por último un Douglas C-47, jugó el papel de puesto de comando y comunicaciones. Despegó de Tuxtla después esa mañana y se enfiló a Guatemala también. Los tres vuelos, separados por varias millas cada uno, volaban a baja altitud sobre el Pacífico en completo silencio radial. Los primeros en entrar al espacio aéreo Guatemalteco fueron los T-6, quienes enfilaron a la ciudad de Guatemala. Una vez sobre el blanco establecieron un perímetro de protección, minutos después, el C-47 se les unió y comenzó a volar en patrones circulares a alta altura sobre La Aurora y estableció un vínculo de comunicación con la BAM No.4. Después, los P-47 llegaron rápidamente reforzaron el perímetro establecido por los T-6. Por su parte, los T-28 hicieron un pase rápido sobre La Aurora para localizar sus blancos y se enfilaron al oeste para prepararse a atacar desde esa dirección. Los aviones rompieron formación, armaron sus bombas e iniciaron el descenso hacia el blanco. Sin embargo, cuando el primer T-28 tenía en la mira uno de los hangares de La Aurora, el silencio radial se rompió con un mensaje urgente a todas las unidades envueltas en la operación: abortar la misión. Los T-28 se limitaron a hacer otro pase a baja altitud sobre los hangares, casi arrancando los techos, después se reagruparon y se enfilaron al sur tratando de ganar la costa. El resto de los aviones también hizo un rápido escape del área un par de minutos después. En su camino de regreso, los T-28 que cargaban bombas tuvieron que eyectarlas sobre el mar para disminuir el consumo de combustible y poder llegar a la BAM No.4.

Un viejo general decía "Todos sabemos bien los hechos pero nadie habla de ellos. Y si alguien rompe el silencio, entonces es necesario negarlo". Los eventos alrededor de las operaciones Drake y Gaviota cayeron en esa clase de hechos, y se transformaron en casi una leyenda urbana. Nadie sabe por qué la misión mexicana fue abortada en el último minuto, nadie sabe tampoco por que la FAG nunca envió aviones de respuesta a la agresión. Hay algunos pilotos de la FAG y la FAM que siguen vivos y que estaban en servicio al tiempo que estos incidentes tuvieron lugar, pero nadie parece recordar que pasó. Para ellos el incidente realmente sucedió, pero no recuerdan quién voló las misiones o quién hizo qué. Hay una especie de código del silencio entre ellos. En todo caso, durante la investigación de este artículo, se analizaron un gran número de posibilidades, pero la mayoría de las hipótesis terminan con la instrucción de la CIA y el Gobierno Americano. Al tiempo cuando los mexicanos lanzaron el ataque, algunos agentes de la CIA se encontraban negociando con los gobiernos de Nicaragua y Guatemala, para el establecimiento de bases aéreas y campos de entrenamiento para los exiliados cubanos que conformarían la brigada 2506 (Bahía de Cochinos). Se presume que cuando la CIA se enteró del ataque, forzó a los mexicanos a dejar la mala actitud, principalmente porque algo como eso pudo dar pie a una guerra entre los dos países, terminando con cualquier posibilidad de establecer una base aérea importante en Guatemala, desde donde aviones de la CIA podían volar hacia Cuba con suficiente tiempo de regresar a salvo. Otra buena posibilidad puede ser que el gobierno americano influenció a Ydígoras a detener su reclamo e hizo lo mismo con el gobierno mexicano, básicamente para evitar un incidente mayor que provocara una carrera armamentista en la región o en el peor de los casos un guerra en el patio trasero de los gringos, todo ello enfocado a cubrir problemas de corrupción.

Fin del conflicto

Para mediados del 59, el presidente Ydígoras comenzó a tener pesadillas con los comunistas en Cuba, y pronto dejó de lado las dificultades con México, concentrando sus esfuerzos en preparar la defensa del país de una invasión cubana. En un par de semanas, las tropas apostadas en la frontera mexicana fueron reasignadas a la costa atlántica, junto con una considerable parte de su fuerza aérea. Otra vez, el país estaba en tensión, y la corrupción y los abusos estaban otra vez fuera de la opinión pública. Había cosas más importantes de que preocuparse, los cubanos venían. Para los orgullosos mexicanos, fue una invaluable lección. Inmediatamente después del incidente, la fuerza aérea comenzó negociaciones para adquirir 15 vampiros MK-3 de la real fuerza aérea Canadiense. Después de eso, México compró un lote de T-33 para reforzar su capacidad de lucha, sus fuerzas de tierra y mar fueron reforzadas. México no sería nunca el país débil que Ydígoras quiso enfrentar. Guatemala por su parte, continuó operando sus Mustangs hasta 1972, sin embargo después del incidente, la única adquisición importante de la FAG fueron ocho Douglas B-26 que fueron donados por la CIA después de que el entrenamiento de pilotos Cubanos terminó. En septiembre 1 de 1959, el presidente Adolfo López Mateos reportó el episodio completo en su mensaje a la nación ante el congreso. Estableció que la posición de su administración era sostener el honor Mexicano, pero buscando una solución que no humillara a los guatemaltecos. Las relaciones diplomáticas entre Guatemala y México se reanudaron ese mes. A principios de 1980, un bote patrulla mexicano entro en aguas territoriales guatemaltecas y hostigó a varios pesqueros guatemaltecos. La marina mexicana forzó a los pescadores a ir a Puerto Madero para ser juzgados.

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