PARQUE NACIONAL NATURAL URAMBA BAHÍA MÁLAGA (COLOMBIA)

Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga

La Bahía de Málaga está ubicada en la porción media de la costa Pacífica colombiana en el municipio de Buenaventura, Departamento del Valle del Cauca. El área protegida comprende 47.094 hectáreas (equivalentes a 137.34 millas náuticas cuadradas), y los límites de su área de influencia son el río San Juan al Norte, al Este la carretera de acceso a la Base Naval de Bahía Málaga, al Sur la costa del Istmo de Pichidó y al Oeste el Mar Territorial. A escala regional, el parque se articula al "Corredor de Conservación" con los Parques Nacionales Naturales Farallones de Cali y Munchique.

La geomorfología del área protegida, en la parte más externa de la bahía, está bordeada al norte por playas arenosas relativamente anchas (Juanchaco y Ladrilleros) formadas por la acumulación de arenas de origen continental transportadas por los ríos y acumuladas en la Punta Norte debido al hidrodinamismo de la zona. Estas playas están sometidas a la acción casi permanente de oleajes fuertes. La región sur y los bordes centrales de la bahía presentan bordes costeros constituidos por formaciones terciarias de sedimentos consolidados, lo que da a la bahía una apariencia de costa rocosa cubierta por bosques densos y árboles grandes. (Cenipacífico 1986)

Bahía Málaga alberga una inmensa diversidad de especies de fauna y flora, continental y marina, la cual soporta la hipótesis de que este sitio es un refugio pleistocénico, e inscribe el área como parte de los "Hot Spots" de la conservación de naturaleza a escala planetaria. La bahía es reconocida mundialmente por ser uno de los sitios de destino de la migración estacional de poblaciones de la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), la cual arriba a sus aguas cálidas y calmadas para criar a sus ballenatos y con fines reproductivos. El área protegida es el resultado de un trabajo coordinado entre Parques Nacionales Naturales de Colombia, como autoridad ambiental, y los cinco consejos comunitarios: La Palta - Bahía Málaga, Ladrilleros, Juanchaco, La Barra y Puerto España - Mirarmar.

La Bahía de Málaga está ubicada en la porción media de la costa Pacífica colombiana en el municipio de Buenaventura, Departamento del Valle del Cauca. El área protegida comprende 47.094 hectáreas (equivalentes a 137.34 millas náuticas cuadradas), y los límites de su área de influencia son el río San Juan al Norte, al Este la carretera de acceso a la Base Naval de Bahía Málaga, al Sur la costa del Istmo de Pichidó y al Oeste el Mar Territorial. A escala regional, el parque se articula al "Corredor de Conservación" con los Parques Nacionales Naturales Farallones de Cali y Munchique.

La geomorfología del área protegida, en la parte más externa de la bahía, está bordeada al norte por playas arenosas relativamente anchas (Juanchaco y Ladrilleros) formadas por la acumulación de arenas de origen continental transportadas por los ríos y acumuladas en la Punta Norte debido al hidrodinamismo de la zona. Estas playas están sometidas a la acción casi permanente de oleajes fuertes. La región sur y los bordes centrales de la bahía presentan bordes costeros constituidos por formaciones terciarias de sedimentos consolidados, lo que da a la bahía una apariencia de costa rocosa cubierta por bosques densos y árboles grandes. (Cenipacífico 1986)

En algunas regiones cercanas a la desembocadura de quebradas que llegan a la región central de la bahía, se notan acumulaciones medianas de lodo que forman planos de lodo ("mud-flats"). La mayoría de estos han servido en su parte superior para el desarrollo de pequeñas asociaciones de manglares poco desarrolladas sobre todo de Rhizophora y Avicenia, los cuales reposan sobre fondos fango-arenosos, fango-pedregosos y hasta rocosos. En otras zonas se encuentran playas más estrechas y de nivel superior, constituidas por cantos y gravas rodados (Cenipacífico 1986).

En varios puntos de la bahía se encuentran pequeños islotes que poseen el mismo tipo de formación geológica de los bordes costeros. Su cercanía a ellos y la dinámica actual hacen pensar que fueron salientes costeros que se separaron por la acción de la bioerosión y de la erosión marina. Estos islotes presentan sustratos rocosos con acumulación de fango, lo que hace que los bordes sean playas fangosas intermareales, con grandes cantidades de bloques, cantos y gravas.

La región de Bahía Málaga, sin ser la más lluviosa del Pacífico colombiano, posee registros de lluvias de 300 días por año y es raro que se presenten más de 20 días seguidos sin llover. La mayoría de las precipitaciones son nocturnas y se extienden hasta las primeras horas de la mañana. Las tormentas eléctricas son frecuentes, aunque de corta duración, y la humedad del aire se mantiene cercana a niveles de saturación que son superiores al 80%. Aquí no se presentan verdaderas estaciones secas, sino que puede hablarse de épocas menos lluviosas, las cuales presentan un rango entre 300 y 400 mm/mes, y las épocas de lluvias (agosto a diciembre), cuando los promedios pueden alcanzar entre los 700 y más de 900 mm por mes (Cenipacífico 1986). Se calcula que las precipitaciones promedio anuales son generalmente superiores a 6.000 mm., y en muchos casos alcanzan los 7.000 e incluso los 8.000 mm.

La alta pluviosidad de la zona tiene un fuerte efecto sobre la hidrografía terrestre del área y ocasiona un patrón de drenaje muy cargado, las cuales debido a lo escarpado del terreno, tienen a desembocar con caudales relativamente fuertes. La mayoría de estas corrientes forman quebradas relativamente pequeñas, a excepción del estero Agujeros, la quebrada Valencia, Luisico, El Morro y el río La Sierpe; estas caen directamente sobre el agua marina de la bahía, formando pequeñas cascadas de uno a cinco metros de altura. Estas quebradas están afectadas igualmente por las mareas y aumentan su volumen de agua durante la bajamar (Cenipacífico 1986).

Completan la base hidrografía de la región las quebradas y riachuelos La Despensa, Juanchaquito y Arrastradero, y los ríos Bongo, Bonguito y San Juan; particularmente, este último genera importantes corrientes que modifican la salinidad de la zona estuarina, cuya influencia se extiende hasta la boca de entrada a Bahía Málaga. Estos cursos de agua conforman una densa red hídrica que drena la intensa pluviosidad del bosque húmedo tropical y que, en virtud de su corto recorrido, presentan índices bajos de biodiversidad y productividad primaria. Sin embargo, la sumatoria de sus aportes se traduce en la dilución de las aguas saladas de Bahía Málaga, lo cual le da el carácter de estuario y forma parte vital de su balance hídrico, con salinidades que pueden fluctuar entre 5 y 26 partes por mil, según se trate de condiciones de marea entrante o saliente y según se halle en la boca o al interior de la bahía.

De acuerdo con las características bioclimáticas de la zona, el área pertenece a la categoría de bosque muy húmedo tropical (bmh-T). Esta localidad reúne en su entorno representaciones de la mayor parte de los ecosistemas marinos y costeros de la región, destacándose comunidades marinas de hábitats pelágicos, bentónicos y litorales, con pequeñas formaciones de octocorales, ecosistemas y comunidades de la interfase mar-tierra, con asociaciones de manglares, bosques de transición (guandales, natales y naidizales), zonas de estuarios, esteros y deltas, playas lodosas, arenosas y rocosas, así como acantilados y numerosos islotes. En ella hay también comunidades y ecosistemas terrestres de bosque húmedo tropical de colinas bajas y terrazas disectadas, con relieve pronunciado que incluye un conjunto heterogéneo de ríos y quebradas.

El ambiente marino de Bahía Málaga se caracteriza por la existencia de un número apreciable de biotopos diferentes, localizados en forma dispersa en toda la bahía. Esta constituye, por tanto, un lugar de condiciones naturales excepcionales, al reunir ella sola, muchos de los hábitats y condiciones de vida marina de toda la costa Pacífica colombiana. Cada uno de estos ambientes alberga una comunidad biológica importante que mantiene los procesos ecológicos necesarios para sostener la biodiversidad y la productividad de los ecosistemas (Suárez 1992). Específicamente el área incorpora el 25.88 % de la Ecorregión Buenaventura correspondiente a litorales, planos de lodo inundables, fondos blandos y rocosos y sistema pelágico (nerítico) estuarino. (IDEAM 2007).

Naturaleza y Ciencia
El área protegida reporta en general 1.396 especies distribuidas en 9 grupos de animales y vegetales. El área marina alberga 254 especies de moluscos, de los cuales Melongena patula, Pinctada mazatlanica, Strombus galeatus y Strombus peruvianus están amenazados localmente, 240 especies de peces marinos y/o estuarinos, 237 especies de crustáceos de los cuales se destacan los siguientes catalogados como amenazados localmente: Cardisoma crassum, Panulirus gracilis, Pilumnus nobilii, Pinnotheres malaguena, Alpheus colombiensis, Alpheus wickstenae, Hypolobocera malaguena y Synalpheus arostris; 68 especies de poliquetos, 28 especies de equinodermos, 18 especies de esponjas, 18 especies de cnidarios de los cuales están amenazados localmente: Leptogorgia alba, Leptogorgia ramulus, Pacifigorgia agassizii, Pacifigorgia eximia, Muricea robusta y Muricea squarrosae, y de otros grupos menores de animales marinos, 6 especies.

Es interesante destacar en esta gran diversidad la presencia de octocorales en la parte central de la bahía en inmediaciones de Isla Palma e Isla Curichiche. (Saavedra y Zapata 1992). El área cuenta también con 37 especies de algas marinas. Adicionalmente, se encontraron algunas especies que están amenazadas al nivel global y nacional, entre ellas ciertos bivalvos como la piangua (Anadara tuberculosa y Anadara similis), gasterópodos como el caracol (Strombus galeatus), crustáceos y peces como los caballitos de mar (Hippocampus ingens).

También se reportan 107 especies de aves, 30 especies de mamíferos costeros, y 12 especies de mamíferos acuáticos. En la zona costera del área se reportan 14 especies de peces dulceacuícolas, 17 de reptiles, 10 de anfibios y algunos individuos de hongos e insectos.

La población de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) merece especial referencia por tratarse Bahía Málaga de una zona de crianza de ballenatos, y uno de los sitios de mayor concentración reproductiva de la especie en el Pacífico de Colombia. Sus aguas costeras son someras y cálidas, condiciones requeridas principalmente por las madres con sus crías. Por ser un área reproductiva, las ballenas llevan a cabo en este sitio actividades fundamentales en su ciclo de vida: apareamiento, parto, lactancia y crianza, reposo y socialización (Ávila, 2000). Megaptera novaeangliae se encuentra considerada en categoría de amenaza por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre.

La tasa cruda anual de nacimientos es alta, entre 0,19 y 0,28 ballenatos/individuo, es decir entre un 19% y 28%, una de las más altas conocidas en el mundo. Mediante métodos de captura-recaptura con individuos foto-identificados, se ha estimado una población para Málaga que fluctúa según el año entre 474-676 (Flórez-González et al. 2003) y 547-1.167 (Capella et al. 1998), lo que representa entre 1/3 y 1/4 de la población estimada para el Pacífico Sudeste. En Bahía Málaga, la mayor densidad de ballenas jorobadas se presenta entre septiembre y octubre.

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